Papel orgánico de liar: ventajas y beneficios de su consumo
Retos para hacer con amigos en casa
Cuando no apetece salir, pero sí reírse sin parar. Estos retos son perfectos para tardes aburridas, noches de pijama, o fiestas improvisadas. Solo necesitas ganas de pasarlo bien (y aguantar alguna que otra vergüenza).
- Hablar durante 5 minutos sin usar la letra A.
- Hacer una coreografía con una canción al azar en 10 minutos.
- Llamar a alguien y cantar en vez de hablar (durante toda la conversación).
- Comer una cucharada de salsa picante sin hacer gestos.
- Dibujar con los pies algo que los demás tengan que adivinar.
- Decir 10 trabalenguas seguidos sin equivocarte.
- Hacer una declaración de amor dramática… a una silla.
- Imita a cada persona del grupo sin que se ofendan (buena suerte).
- Leer un texto en voz alta como si estuvieras llorando.
- Beber algo (agua, zumo…) con los ojos cerrados y sin usar las manos.
- Hacer 10 flexiones mientras cuentas un chisme.
- Escribir un tuit ridículo y publicarlo durante 10 minutos.
- Pintarte los labios con los ojos vendados.
- Hacer un tutorial de maquillaje… con los ojos cerrados.
- Inventar una historia usando solo objetos que hay en la habitación.
- Comer un limón como si fuera una naranja.
- Decir el abecedario al revés en menos de 20 segundos.
- Enviar un audio a tu madre diciendo que has adoptado un perro.
- Hacer una foto grupal… con la peor cara posible de todos.
- Imitar el sonido de 5 animales distintos sin repetir.
Retos para hacer con amigas en la calle
Si estáis dando una vuelta, de compras o simplemente paseando sin rumbo, estos retos suben el nivel de lo cotidiano. No hacen falta disfraces ni accesorios raros: solo actitud y cero vergüenza.
- Preguntar a un desconocido si sabe bailar bachata… y que te enseñe.
- Hacer una pasarela de modelos en mitad de una calle concurrida.
- Entrar a una tienda y preguntar por un producto inexistente.
- Hacer una foto con un turista y actuar como si tú también lo fueras.
- Gritar “¡me caso!” y abrazar a tu amiga con emoción total.
- Hacer una carrera de carritos en el súper (sin romper nada, porfa).
- Preguntar a alguien por una dirección… inventada.
- Fingir que estás grabando un videoclip en un paso de peatones.
- Hacer como si buscaras algo en el suelo y ver cuántos se acercan a ayudar.
- Cantar una canción en voz alta en una esquina transitada.
- Fingir una llamada importante hablando en idioma inventado.
- Entrar en una tienda y felicitar al primero que veas por “su gran logro”.
- Actuar como si fueras guía turística y narrar lo que ves.
- Preguntar a alguien si quiere ser tu pareja por 10 minutos (consentido, siempre).
- Ir a un escaparate y comentar en voz alta como si fueras crítica de moda.
- Bailar durante 30 segundos en una plaza y luego actuar como si nada.
- Hacer un mannequin challenge con tu grupo en la calle.
- Acercarte a un perro y preguntarle cosas como si te respondiera.
- Fingir que encuentras un billete falso y pedir consejo a un desconocido.
- Montar una “clase improvisada” de canto, yoga o lo que sea… con público.
Retos divertidos para fiestas y reuniones
En toda buena fiesta llega ese momento en el que alguien dice: “¿hacemos un juego?”. Y claro, los retos no pueden faltar. Aquí tienes ideas para romper el hielo, reírte como nunca y animar hasta al más tímido del grupo. No necesitas mucho más que ganas… y un poco de valor.
- Hablar durante 1 minuto como si fueras un robot.
- Comer algo sin usar las manos (ni cubiertos).
- Leer los últimos 3 mensajes de tu WhatsApp sin reírte.
- Dejar que te maquillen… con los ojos cerrados.
- Contar un chiste malísimo como si fuera lo más gracioso del mundo.
- Hacer una mini obra de teatro improvisada con dos objetos random.
- Grabar un vídeo de TikTok sin ensayar (y subirlo).
- Decir el nombre de todos los presentes… al revés.
- Hacer una ronda de confesiones rápidas (nada que rompa amistades).
- Hablar solo cantando durante 5 minutos.
- Bailar como si estuvieras en una boda de los 2000.
- Dejar que otro elija tu fondo de pantalla del móvil por 24h.
- Hacer una escena dramática como si estuvieras en una telenovela.
- Enviar un audio diciendo algo absurdo al grupo del trabajo.
- Lanzar un reto a alguien con una voz de dibujo animado.
- Hacer una imitación del presentador de un reality show.
- Hacer una declaración de amor… a una bebida o snack.
- Contar una historia inventada y convencer al grupo de que es real.
- Inventar un lema para la fiesta y gritarlo como si fuera una campaña política.
- Escribir una canción en 3 minutos con tres palabras al azar.
¿Tienes el móvil cargado y ganas de liarla un poco online? Estos retos están pensados para grabarse y compartir en redes. Algunos llevan años circulando, otros son perfectos para adaptarlos con tu propio estilo. Siempre con humor, sin hacer daño a nadie, y listos para sumar likes (o risas).
- Hacer el “Whisper Challenge” (adivinar lo que dicen con auriculares puestos).
- Recrear una portada de revista usando lo que tengas en casa.
- Grabar un «expectativa vs. realidad» de una receta fallida.
- Hacer un cambio de look en 10 segundos (corte, peinado o outfit).
- Seguir un tutorial imposible (de maquillaje, de arte, de lo que sea).
- Bailar como tu yo de los 13 años.
- Reaccionar en vídeo a tu primera foto de perfil en redes.
- Hacer una imitación exagerada de influencers.
- Usar solo filtros absurdos durante 24h (y documentarlo).
- Contar una anécdota vergonzosa… ¡sin editar el vídeo!
- Leer comentarios random en tono dramático.
- Hacer el «ice bucket challenge» versión mini y en pleno verano.
- Imitar una escena famosa con peluches u objetos caseros.
- Grabarte bailando en un sitio inesperado (sin molestar a nadie).
- Fingir que estás en una entrevista importante.
- Montar una “alfombra roja” improvisada en tu pasillo.
- Probar un truco viral de cocina y mostrar el resultado (bueno o catastrófico).
- Grabar un “antes y después” de una transformación absurda.
- Repetir frases de canciones famosas… como si fueran citas filosóficas.
- Hacer un “reto del espejo” diciendo cosas bonitas sobre ti (que también suma ?).
Retos extremos solo para valientes
Y ahora sí: para quienes no tienen miedo al ridículo ni a ponerse al límite (sin pasarse, que esto va de diversión). Estos retos no son para cualquiera. Si te atreves con alguno, ya puedes considerarte leyenda del grupo.
- Comerte una guindilla entera… sin agua.
- Aguantar la risa mientras alguien te hace cosquillas.
- Beber un vaso con una mezcla de sabores random elegidos por el grupo.
- Grabar un vídeo de presentación como si fueras candidato a alcalde.
- Hacer una llamada cantando todo lo que digas.
- Hacer un desfile de moda con ropa del armario de tus padres.
- Probar una comida que nunca te ha gustado… y fingir que la amas.
- Hacer una publicación en redes diciendo algo muy random (durante 1h).
- Imitar a alguien del grupo durante 10 minutos.
- Pintarte la cara como si fueras a un carnaval… con los ojos vendados.
- Hacer un mini monólogo inventado sobre un tema ridículo (tipo “los calcetines perdidos”).
- Comerse una galleta sin usar las manos (solo con la cara).
- Decir tres verdades incómodas sobre ti… sin reírte.
- Ir a una tienda y actuar como si fueras famoso.
- Hacer una imitación dramática de una ruptura… con una silla.
- Intentar meter 10 nubes en la boca sin masticar.
- Contar tu crush famoso más raro (y justificarlo).
- Inventarte una receta y convencer al grupo de que es tendencia.
- Hacer un “reto del silencio” mientras los demás intentan hacerte reír.
- Grabar un vídeo de despedida como si te fueras de viaje para siempre (y luego decir que era broma).